Entre las versiones más destacadas, se encuentra la realizada por Ángel Martínez, quien basó la danza en pasos tradicionales de la jota, con una estructura sencilla y solemne. Más recientemente, otros coreógrafos han añadido elementos más teatrales y espectaculares, adaptando la danza a escenarios modernos.
La Jota de La Dolores ha trascendido el ámbito folklórico, convirtiéndose en una de las jotas más populares y representadas dentro y fuera de Aragón. Es un símbolo de la identidad cultural aragonesa y un referente del folklore español.
El carácter épico de su música, combinado con la fuerza del baile, hace de esta jota una experiencia escénica única, que sigue emocionando al público desde su creación en 1895 hasta la actualidad.